Pasto nos recibió con frío y cobijas alergénicas (son básicamente como las hipoalergénicas sólo que en vez de quitarte la alergia te la dan). En fin después del peor viaje desde Quito a Tulcán llegamos salvos a la frontera.
Migración es un limbo de papeleos y tarjetas andinas que no tienen mucho sentido.
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